10 de julio de 2006

7 de julio de 2006

Al fin la final

Ya está, ya la suerte está echada. Francia e Italia dirimen en una final inédita quien es el campeón. Francia dejó en la cuneta a unos portugueses que se entretuvieron con la pelota lejos de donde podían hacer historia e Italia fulminó a Alemania en dos minutos finales para el recuerdo.
El sábado, los perdedores tratarán de paliar el amargor en una final chiquita e intrascendente. El domingo, los ganadores se jugarán el todo por el todo, se lanzarán por el oro de la corona. Francia tiene nuevamente la gloria a escasos centímetros, casi rozada por la punta de los dedos, ¿podrá Italia arrebatarle un inolvidable retiro a Zidane?
Espero que sea una final emocionante... al menos ambos equipos se han batido en este torneo para eso, no espero menos.

4 de julio de 2006

¡Adiós, Brasil!

Desde el punto de vista positivo: nos salvamos del hexacampeonato. Lo negativo fue para Brasil, la derrota en un juego mal jugado de un equipo que jamás pudo encontrar una mejor forma de golpear la pelota... mejor dicho: jamás encontró la pelota. Brasil fue un espejismo de grandes nombres que en la hora decisiva se disolvió.
Lo de Zidane fue antológico, jugó como pocos y me recordó la actuación del maltrecho Maradona en el partido contra Inglaterra en 1986. Uno de esos instantes de fútbol que han quedado grabados en mi memoria, aunque supongo que tampoco se le olvidará al equipo brasileño.
Ya están cuadrados los juegos de semifinal y el instinto apunta a Alemania y Francia. Si no se atraviesa alguna circunstancia caprichosa Francia podía quedarse con el título, pero aún tiene que ganar dos juegos. Mañana contra Portugal (que tendrá la plantilla completa) y el domingo ante Alemania. Italia desde el otro lado de la llave puede torcer prematuramente el destino de Alemania. Sin embargo, confiemos en el sentido común y aguardemos el partido final.
Ya el jueves las brumas de la final se habrán disipado.

30 de junio de 2006

Cuatro, dos, uno (Fin de la trilogía del cuatro)

Dentro de pocas horas darán inicio los cuartos de final del mundial de fútbol con el partido Alemania - Argentina... no apto para corazones débiles (sobre todo si se es un corazón argentino o alemán).
Pero mi mente está un poco alejada de ese futuro, lo que realmente deseo hacer ahora es solicitar un minuto de silencio por la selección española. Es increíble cómo quedaron fuera del mundial, y lo más increíble fue porque jugaron requetemal. La España que me había impresionado en la ronda eliminatoria parece que fue en franco declive a medida que transcurría el mundial, frente a Francia tocó fondo. ¿Será una limitación autoimpuesta por los mismos jugadores, una confabulación conspirativa de los "grandes poderes" o la alineación de las esferas cósmicas simplemente le dio la espalda a España?
Lo cierto es que la historia se repite y se repite mundial tras mundial, España se desinfla a medida que la exigencia es mayor, cuando se necesita un redoble de esfuerzos y no una división de posibilidades. Paz a sus restos.
Ya el mundial entró en la espiral final que lo acabará: cuartos, semifinales y final... luego a esperar otros cuatro años. El único gran juego de esta instancia parece ser el de Alemania contra Argentina por lo que han demostrado en el mundial ambos contendientes. Los otros juegos no parecen tener tantos kilates en la vitrina.
Francia está en muy baja forma, frente a un Brasil que parece mejorar. Italia, que no ha convencido, se ve mejor que Ucrania. Portugal, aún diezmado, luce superior al juego inglés. Por último en el gran juego de esta fase, Alemania tiene ligeras posibilidades sobre Argentina, pero sólo ligeras, muy ligeras...
Como siempre, todo lo que he dicho puede estar destinado al desatino, pero para eso se ha hecho el fútbol.

26 de junio de 2006

¡Cuatro adentro!

Alemania pasó a cuartos de final en un paseo. Argentina sufrió ante un bien plantado México. Inglaterra ganó sin mostrar nada a un Ecuador sin ambiciones. Portugal ganó en un juego donde todo parecía valer.
No me puedo explicar cómo Ecuador aceptó su destino así, fatalista, con los brazos caídos, ante un equipo inglés que jugó flojo, sin tino. La gloria es de quienes se afanan en buscarla. Tanto camino el transitado por los ecuatorianos, para llegados a la hora final morir boqueando en la orilla.
Ya todo es historia pasada, los cuatro ganadores están adentro, sólo faltan los cuatro juegos de los ocho restantes para definir los cuartos de final.