4 de abril de 2006

Solaris

Respondiendo a Milan...
Solaris... Nunca me he topado con ella en un anaquel, ni en librería de precios escandalosos, ni en mesón lleno de bacterias. La fama la precede, pero la imposibilidad de verla en papel la ha dejado para el rumor.
Aunque no he leído Solaris, he tenido la oportunidad de ver las dos adaptaciones fílmicas del libro y creo que deben ser un pobre indicador de su calidad, porque ambas películas no me han gustado. Si por el contrario, las películas son fiel reflejo de la novela de Stanislaw Lem, entonces no me he perdido de mucho.
La primera Solaris, la soviética de Tarkovsky, me pareció espantosamente larga, exageradamente lenta y totalmente aburrida. La escena que recuerdo más, pues tal parece que se quedó engarzada en una sinapsis, para mi desgracia, y que se ha negado en abandonar mi memoria, es aquella del viaje en carro por la megalópolis. Minutos, tras minutos, tras minutos, de autopistas, túneles, ciudad, concreto... minuto tras minuto. Mi memoria, debe estar jugándome una mala pasada porque mientras más lo recuerdo, más larga me parece la escena. A veces me despierto en medio de la noche, sudando y con los ojos desorbitados. Tratando de salir del túnel interminable. Escuchando los bocinazos amplificados entre las paredes curvas. ¡Es una pesadilla!, suelo decir para tranquilizarme, pero me inquieta el olor a gases vehiculares. ¡Combustión interna!, grita otra neurona casi muerta de anoxia. Menos mal que el episodio no se produce todas las noches y que cuando sucede estoy pronto a despertarme. Lo malo es que cuando me siento al volante me vienen esas imágenes de inmensas autopistas sin final y casi convulsiono.
La otra versión, la de Soderbergh la vi hace poco, lo que tenía de lenta la de Tarkovsky, ésta lo tiene de melodramática, con el tocayo Clooney derramando lagrimones. Al menos es corta y el sufrimiento es breve...
No creo que ninguna de las dos películas refleje las ideas de Lem en la novela original; sin embargo, Solaris aún espera por la lectura y mientras tanto el único recuerdo es una larga vía sin final...

2 comentarios:

Juan Raffo dijo...

Suma, Jorge, Suma (y creo que en Macondo en Chacaito)

Y no, las dos peliculas fallan (aunque tampoco soy un fanatico del libro)

[Viajero] Milan Banjanin dijo...

pana Jorge, ya lop lei y me aburrió, muy folosófico y con muchas descripciones, para mi gusto. Quizas es que yo busco algo mas movido, no se. Igual está exelentemente escrito.
Saludos Lemiosos