19 de agosto de 2004

La resurrección

Lentamente la nueva sustancia surtió efecto. Los párpados se agitaron y el ser abrió los ojos.
-El procedimiento dio resultado; ya no está muerto. -Registró el investigador en su diario.
El engendro abrió la boca, deforme de dolor, emitió un sonoro estertor y volvió a morir.
-Procedimiento exitoso -agregó el científico-, tengo poder sobre la vida y la muerte.
Se inclinó sobre el cuerpo inerme y volvió a inyectarle el líquido ámbar de la jeringa.

(Producto esquizoide de un taller literario - agosto 2004)

3 comentarios:

M@GOO dijo...

Fugaz y brillante. Muy buen cuento.

Anónimo dijo...

El poder sobre la vida y la muerte... por unos pocos segundos...

Anónimo dijo...

Hola.
Me ha encantado este relato, y me gustaría publicarlo en Efímero, un ezine de microrrelatos que edito (puedes verlo en http://www.edicionesefimeras.com). Si estás interesado, coméntamelo.
Un saludote, Santi Eximeno.